sábado, 10 de diciembre de 2016

CISNEROS, UN GRAN ESPAÑOL. EUSEBIO CEBALLOS PIÑAS



José María García García,
Graduado en Geografía e Historia




La recensión que aquí se va a tratar tiene de nuevo como protagonista al Cardenal Cisneros, pero esta vez, no se trata de una amplia biografía como las que se vienen publicando en esta plataforma sino que más bien consiste en una pequeña monografía, que encontramos en el número 532 de la revista “Temas Españoles”, una colección de folletos de extensión corta (en este caso no sobrepasa las 90 páginas) publicada entre 1952 y 1978, es decir, durante el período postbélico español, por lo que, desde el punto de vista historiográfico, al igual que ocurre con otras muchas cuestiones, se hace necesario un ejercicio de matización.

Si tuviéramos que reducir a la mínima expresión o adjetivación Cisneros: un gran español, la palabra exacta sería cercano. Es una obra muy cercana, redactada con un sinfín de anécdotas y detalles sobre la vida del Cardenal que hacen de esta obra una lectura muy amena y agradable. A este factor de excelente redacción sumamos la complementación bibliográfica que puede apreciarse al final de la obra, si bien puede servir de contraste con otras monografías que historiográficamente son más actuales, como por ejemplo la ya presentada anteriormente del historiador Joseph Pérez (publicada en 2014) y que puede arrojar mucha más luz sobre los avatares acontecidos en la época.

Sin ánimo de ser exhaustivo y, alentando a la lectura de la semblanza biográfica, podemos sacar unos aspectos claves en la vida de este humilde fraile. Nació en el seno de una familia humilde, algo que siempre le tuvo preocupado pues acarreó la hacienda doméstica hasta el fallecimiento de sus padres. Aun así no le faltó tiempo para viajar y cultivarse, como lo demuestran sus recorridos a Alcalá, Salamanca y Roma, en donde se empapó de las humanidades, el latín, y cada vez fue acercándose más su predilección hacia el sacerdocio, al mismo tiempo que iba percatándose de las virtudes y defectos que a su alrededor coexistían. Tomaría nota de ello.

Con el paso del tiempo, Cisneros pudo granjearse amistades por su excelente comportamiento y cumplimiento de sus quehaceres, aunque ello también supondría el recelo de otros importantes cargos institucionales. Por ejemplo, fue encarcelado por el Arzobispo Carrillo el que años más tarde acabaría siendo el confesor de la reina Isabel la Católica, un cargo del que en cierto modo rehusaba y, esto constituye otros de los aspectos claves para entender la personalidad de Cisneros. No quería cargos. No aceptaba cargos importantes, pero los “grandes” de su época le recomendaban para ejercerlos. Esta negativa a ejercer cargos importantes estaba ligada a su humilde religiosidad. Él sabía que la ostentación de un cargo importante era un factor unido a la riqueza y, en este sentido, el fraile no quería atentar contra sus votos. No obstante, el autor señala que Cisneros pronto se daría cuenta de que para llevar a cabo las reformas que quería y, sobretodo, para poder mandar y volver hacia la rectitud a muchos de sus coetáneos debía ostentar un poder superior a ellos. De este modo, se haría reformador, Arzobispo de Toledo, inquisidor, fundaría la Universidad de Alcalá y sería impulsor de la Biblia Políglota Complutense, e incluso ocuparía en dos ocasiones la regencia del reino.

Como diría el autor, Cisneros fue un hombre a ratos político, a ratos militar, a ratos mecenas, muchos años arzobispo, muchos años fraile…etc. En relación con lo anterior, Cisneros jugó un papel muy importante como religioso y como político, siempre creyendo que esos dos pilares constituían el caldo de cultivo necesario para el mantenimiento de la unidad de la corona, la unidad territorial. Y además teniendo en cuenta todo lo que en un futuro no muy lejano, le vendría a Carlos I de España y V de Alemania. Aun así, el autor subraya su carácter inconformista, que incluso en los momentos anteriores a su muerte creía que podía haber hecho más. Ello explica la admiración de muchos por él, como vamos a presentar en el siguiente epitafio que pone fin a esta reseña:

Quiso Dios, en quien espero,
que un pobre fraile tan flaco
vistiese púrpura y saco,
armas, bonete y sombrero.
Y por la gracia celestial
tan levantado me vi,
que fraile y soldado fui,
y arzobispo y cardenal.
Y aunque humilde en profesión,
a España asombro causé,
cuando dos veces reiné
con mi cogulla y cordón.



sábado, 3 de diciembre de 2016

CISNEROS EN LA LITERATURA UNIVERSAL

Henry de Montherlant, autor de "El Cardenal de España"

"EL CARDENAL DE ESPAÑA", DE MONTHERLANT


Manuel Fernández Espinosa,
Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación



La proyección universal de la figura del Cardenal Cisneros no podía pasar desapercibida para la literatura y el teatro. Sería parte de un estudio más exhaustivo de lo que esta aproximación puede ofrecer, recorrer la literatura española y extranjera para encontrar a Jiménez de Cisneros recreado como personaje novelístico o dramático. Por esta vez, valga aquí que consideremos una muestra de lo que estamos diciendo.

Es conocida la atracción que los literatos franceses de todos los tiempos han sentido por España: a veces ha sido fascinación y uno de los casos más elocuentes de esto nos lo ofrece el escritor francés Henry de Montherlant (20 de abril de 1890 - 21 de septiembre de 1972), nacido en una familia de alta alcurnia cuyos remotos antepasados eran catalanes. Montherlant combatió en la Gran Guerra y fue herido. La cultura española siempre ejerció sobre él una poderosa influencia que se plasmó tanto en sus novelas como en sus obras de teatro. Su pasión por los toros lo trajo a España, en donde se inició con las capeas, y fruto de esas experiencias taurinas y españolas fue su novela autobiográfica "Los bestiarios" (1926), pero esta atención por los temas españoles nunca lo abandonó, convirtiéndose en una constante, como pone de manifiesto que en 1963 publicara otra novela titulada "El caos y la noche", teniendo como protagonista a un anarquista español exiliado en Francia tras nuestra Guerra Civil.

Henri Rollan, en el papel del Cardenal Cisneros


En su teatro también están muy presentes tanto temas como personalidades españolas, ademas de ofrecer una versión propia del gran mito de la literatura nacional que es el "Don Juan" (cuya trascendencia mereció la música de Mozart en el siglo XVIII, siendo asunto de reflexión para Soren Kierkegaard en el XIX o, ya en el XX, de Albert Camus), Montherlant escribió "La reina muerta" en 1942, sobre Doña Inés de Castro, o "El maestre de Santiago" en 1947. En 1960, el mismo año en que sería nombrado miembro de la Academia Francesa, estrenaba su obra "El Cardenal de España".

"El Cardenal de España" de Montherlant recrea los últimos meses de vida del Cardenal Cisneros. La obra dramática está en la línea del teatro del autor que, más que zambullirse en la época que le tocó vivir, exploraba con mayor interés asuntos y conflictos de poder del pasado, vinculándose más al teatro clásico que al experimental que durante su tiempo estaba desarrollándose. En lo que más se esmeraba Montherlant era sobre todo en calar la profundidad psicológica de sus personajes. Montherlant era un profundo admirador y conocedor del teatro español del Siglo de Oro. En "El Cardenal de España", Montherlant nos presenta el crepúsculo de nuestro Cardenal Cisneros, al que lo pinta debatiéndose entre sus ambiciosas maniobras políticas para poner a Carlos I de España en el trono, sin descuidar un ápice la salvación de su alma, dado que ve avanzar la muerte que será inminente: de aquí surge el conflicto con Juana la Loca que le hace reflexionar al Cardenal sobre lo efímero de las glorias mundanas. Otros personajes de la obra son la misma Juana la Loca, Cardona, Don Diego de la Mota, Doña Inés Manrique, aristócratas, jerarcas eclesiásticos, frailes y damas de compañía.

Su estreno en Francia tuvo lugar en la Comédie-Française el 18 de diciembre de 1960, contando con actores como Henri Rollan, todos bajo la dirección de Jean Mercure. En España, la obra fue muy pronto puesta sobre las tablas en el Teatro Bellas Artes de Madrid, dirigida por José Tamayo y con Carlos Lemos en el papel de Cisneros.

La visión de Montherlant en toda su obra literaria es trágica y pesimista. Si bien exaltaba en otras obras el deporte como expresión del vitalismo y la acción, su drama -ha dicho Michele Federico Sciacca- es el "del fracaso frente a la incomprensión y de la consiguente soledad, invencible".

Ante la imposibilidad de resignarse a quedar ciego, tras un accidente, el autor se suicidó el 21 de septiembre de 1972 en su casa del Quai Voltaire de París. Moría así un gran escritor francés que conoció y amó profundamente la cultura española.
 

Cartel del estreno en España de la obra "El Cardenal de España", 17 de agosto de 1961


domingo, 20 de noviembre de 2016

"CISNEROS, EL CARDENAL DE ESPAÑA" DE JOSEF PÉREZ

 
Joseph Pérez (Laroque-d'Olmes, Ariège, Francia, 14 de Enero de 1931, historiador e hispanista)


EL GRAN ESTADISTA DE ESPAÑA


Francisco Javier Illana López, 
estudiante de Grado en Geografía e Historia de la Universidad de Jaén 




Cisneros, el cardenal de España es el título de la última obra, publicada por Joseph Pérez el pasado año 2013 en la editorial catalana Taurus, acerca de la vida y obra de Fray Francisco Jiménez de Cisneros, confesor de la reina Isabel la Católica, Arzobispo de Toledo, reformador religioso y regente de Castilla hasta en dos ocasiones.


Para comprender la importancia de este trabajo de investigación histórica, hemos de tener presente la magnitud del historiador e hispanista Joseph Pérez, catedrático de la Civilización Española e Hispanoamericana en la Universidad de Burdeos III. Francés de nacimiento pero de ascendencia española, es uno de los máximos estudiosos del siglo XVI español, con obras de renombre acerca de la época de los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II, en las que ofrece una visión bastante crítica al gobierno de los Habsburgo que todo historiador debe conocer. Además, es reseñable su labor en el estudio de los movimientos religiosos de los siglos XV, XVI y XVII españoles: los judíos, la mística, la Inquisición, etc. Todo este trabajo hace de él una figura de referencia de la historiografía moderna actual.


Si hay algo que nunca olvidaré del profesor Pérez, es aquella frase que escuché de él en Santander, en una ponencia suya en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo: “Cisneros es el gran hombre de Estado de España, y su muerte prematura es el gran drama de nuestra historia”. Ciertamente, esta tesis la defiende el historiador en Cisneros, el cardenal de España: la obra no se trata tanto de una biografía acerca del franciscano como de un recorrido, cercano y divulgativo, sobre su trayectoria política y religiosa en la España de los albores del siglo XVI. Y es que, si decíamos antes que el historiador Pérez ha trabajado sobre todo la política y los movimientos religiosos de esta centuria, en el cardenal Cisneros confluye todo: una figura política de suma importancia para el reinado de los Reyes Católicos, así como un ferviente reformador religioso que soñó con una Iglesia católica austera, por la que tanto luchó.


El ensayo, de cerca de cuatrocientas páginas, se divide en cuatro bloques que muestran la magnitud de la obra de este hombre: el primero, y más breve, se trata de una biografía propiamente dicha de la vida del cardenal, desde su nacimiento en ¿1436? hasta su muerte en 1517 [la cual conmemoraremos el próximo año]. La segunda parte analiza al Cisneros estadista, al servicio de los Reyes Católicos y de Carlos V; vemos aquí todo el pensamiento político del cardenal, puesto en práctica durante sus dos regencias, así como sus actuaciones en el gobierno (políticas económicas, cruzada, conquista de Orán, Indias, etc.) La tercera parte de la obra la dedica el historiador al pensamiento religioso de Cisneros, lo cual supone hacer entender al lector la dimensión de la reforma católica llevada a cabo por el cardenal, así como su actuación para con los moros, conversos, la Inquisición, etc. La cuarta y última parte constituye una reflexión final sobre la fama póstuma de la figura de Cisneros a lo largo de la historia.


En definitiva, en Cisneros, el Cardenal de España nos encontramos con el más actual ensayo acerca de esta importante figura de nuestra historia, cuyo cuarto centenario de su muerte celebraremos en 2017. Leyendo este libro, de la mano del siempre cercano y ameno Joseph Pérez, entenderemos las razones por las cuales el hispanista considera al cardenal Cisneros como el gran hombre de Estado de España.

Portada de la obra del prestigioso historiador


viernes, 11 de noviembre de 2016

CISNEROS, UN CARDENAL POR ENCIMA DE LAS IDEOLOGÍAS



Hemos pedido a Manuel Fernández Espinosa, miembro de nuestra asociación y experto en movimientos políticos del siglo XIX, que bosquejara el perfil de uno de los biógrafos más señeros de Fray Francisco Jiménez de Cisneros, 
D. Carlos Navarro y Rodrigo, un destacado político de la izquierda republicana y española del siglo XIX y admirador de la figura y obra de Cisneros.


CARLOS NAVARRO Y RODRIGO, AUTOR DE "EL CARDENAL CISNEROS"




Una de las biografías más divulgadas de Cisneros es la que hiciera D. Carlos Navarro y Rodrigo, publicada bajo el título "El Cardenal Cisneros" muchas veces, como lo fue en la Biblioteca de la Historia de España de la editorial Sarpe.

Una aproximación a la figura del autor de esta biografía nos da una ligera idea de que Cisneros es un personaje que trasciende las banderías ideológicas, siendo la figura y obra de Cisneros un objeto de estudio para aquellos estudiosos cuya honestidad intelectual supera los sectarismos más torpes.

Carlos Navarro y Rodrigo nació en Alicante el 24 de septiembre de 1833 y falleció en Madrid el 24 de diciembre de 1903. Como muchos políticos españoles del siglo XIX se cuajó en las redacciones periodísticas, siendo redactor de "La Época". En el convulsionado siglo XIX español, Navarro y Rodrigo formaría parte de esa ala que pudiéramos llamar izquierdista. En 1868 perteneció a la Junta Revolucionaria de Madrid que, con La Gloriosa, destronó a Isabel II y la condenó al destierro; en el gobierno de la I República sería Ministro de Fomento del 3 de septiembre de 1874 al 31 de diciembre de 1874, bajo el gobierno presidido por Práxedes Mateo Sagasta. Más tarde, con la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena volvería a tener la misma cartera ministerial, del 10 de octubre de 1886 al 14 de junio de 1888, otra vez con Sagasta. Entre las innovaciones que hizo desde su mandato ministerial cabe destacar la creación del Instituto Central Meteorológico en 1887. Además de "El Cardenal Cisneros", también escribió "O'Donnell y su tiempo" (1869).

"El Cardenal Cisneros" que es la que nos interesa fue saliendo por entregas en la Revista de España en los meses que comprenden los últimos de 1868 y primeros de 1869.

Lo que interesa destacar es que, por sus simpatías políticas, Navarro Rodrigo no es ni mucho menos un monárquico y tampoco diríamos que un católico integrista: republicano y progresista no parece a primera vista el más indicado para celebrar los méritos de un Cardenal de la Iglesia Católica (que su presidente Práxedes Mateo Sagasta no veía precisamente con buenos ojos) y, amén de ello, un Cardenal que fue sostén de la Monarquía de los Reyes Católicos. Sin embargo, aunque su libro no puede prescindir de algunos juicios propios de la ideología de su autor, es una obra que ensalza la figura de Cisneros tanto como reformador eclesiástico como estadista.

En la obra de Navarro Rodrigo podemos ver, pues, que la gigantesca figura de Cisneros se alza por encima de las estrechas miras ideológicas de tirios y troyanos, al menos así ocurría entre los hombres cultos del siglo XIX, conscientes del peso histórico de personalidades colosales como el Cardenal Cisneros. Sólo en tiempos de tan crasa incultura y desinformación puede enturbiarse la percepción de figuras como Cisneros.
Manuel Fernández Espinosa

Carlos Navarro y Rodrigo, autor de "El Cardenal Cisneros. Estudio Biográfico".

miércoles, 9 de noviembre de 2016

PRESENTACIÓN DE LA CISNERIANA DE JAÉN



Logo de la Asociación Cultural Cardenal Cisneros de Jaén, obra de
D. Manuel Javier Moreno Aranda, 
licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Jaén y en Bellas Artes en la UCLM


Ante la inminencia del año 2017, en que conmemoraremos el V Centenario de la subida a los cielos de Fray Francisco Ximénez Cardenal Cisneros (Torrelaguna, 1436 - Roa, 8 de noviembre de 1517), un grupo de historiadores, doctores, licenciados, estudiantes y profesionales liberales del Reino de Jaén hemos determinado constituir la Asociación Cultural Cardenal Cisneros de Jaén, con el propósito de organizar un Año Conmemorativo en homenaje del gran político y reformador de la Iglesia de España.

Las relaciones del Cardenal Cisneros con nuestra provincia de Jaén son lo suficientemente profusas como para que recuperemos nuestra historia y el legado que Cisneros dejó a todo lo largo y ancho de nuestra actual provincia.

En trámites de dar de alta nuestra entidad como asociación legal no queremos dejar pasar el año 2017 venidero sin que las gentes de nuestra provincia conozcan un poco más la portentosa figura de aquel franciscano que rigió los destinos de la España que alboreaba Imperio.